Vuelve el buen tiempo… ¡Sal a pasear!

El frío invernal comienza a retroceder y dar paso al buen tiempo, y el sol vuelve a darnos la bienvenida por las mañanas. Se acerca la primavera y aunque para algunas personas esto signifique la vuelta del polen, los estornudos y el paquete de pañuelos siempre a mano, para muchas implica la apertura de un gran abanico de planes al llegar el fin de semana. Cada vez más estudios e investigaciones dejan patente que la vida sedentaria puede conllevar muchos problemas de salud y es un factor de riesgo en múltiples enfermedades (como la obesidad, afecciones cardiovasculares o la diabetes tipo 2).

Caminar es una actividad muy recomendada para prevenir y tratar muchas patologías relacionadas con la salud cardiovascular, puesto que sin ser un ejercicio de impacto ni intensidad elevada, ha demostrado su efectividad a la hora de reducir la obesidad y controlar los niveles de colesterol, entre otros muchos beneficios. Para aquellas personas a las que correr se les hace pesado, o lo tengan desaconsejado por ejemplo por posibles daños en las articulaciones caminar es una opción fantástica y muy fácil de llevar a cabo.

No es necesario ser un gran aficionado al senderismo o al montañismo, ni vivir cerca de grandes cordilleras para hacer del paseo una rutina. Basta con conocer un poco el barrio y los alrededores y planificar una ruta de treinta o sesenta minutos que poder realizar varios días a la semana. ¡Incluso te puede servir de excusa para explorar tu pueblo o ciudad si no lo conoces a fondo! Intenta trazar un recorrido con parques, árboles, paseos despejados y alejados del tráfico para disfrutar al máximo de la experiencia y respirar un aire de mayor calidad.

Es cierto que no siempre se puede escoger un entorno idílico donde dar largos paseos en plena naturaleza, con el único ruido de la brisa y los cantos de los pájaros. En ciudades muy grandes puede ser difícil encontrar una ruta propicia para pasear, y algunas personas incluso se verán disuadidas por la contaminación y entender que exponer sus pulmones al aire de la ciudad durante más tiempo puede tener un efecto contraproducente. Sin embargo, un estudio publicado el pasado año puso de manifiesto que en el 99% de las ciudades, incluyendo metrópolis como Madrid o Londres, los beneficios para la salud de caminar superan a los riesgos de la polución ambiental.

Si te cuesta mantener una rutina en solitario, un consejo habitual es proponerse retos colectivos. Habla con tu pareja o con un amigo y compartid juntos la experiencia de caminar con regularidad. Las personas que tienen perro suelen disfrutar la compañía de su fiel amigo canino. ¡Lo importante es moverse!  Quedad para dar paseos frecuentes por la ruta que elijáis, ¡e incluso variadla de un día a otro! Si a medida que pasan las semanas se os hace cada vez más llevadera la práctica, será muy buena señal, y podréis ir añadiendo kilómetros para aumentar el impacto de vuestra actividad física.

No dejéis de caminar y de moveros, y no permitáis que el sofá y la televisión os atrapen con demasiada frecuencia. El sedentarismo es una espada de Damocles que pende siempre sobre nuestras cabezas y amenaza la consolidación de un estilo de vida saludable, pero está en nuestras manos (¡o en nuestras piernas!) vencer esa perezosa tentación y convertirnos en personas activas y sanas. ¡A caminar se ha dicho!

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