Susana Ruiz sigue escalando por sus sueños: a por el reto 2017

Este 2017 ha arrancado trayendo a la península algo que se echaba de menos en algunas regiones (¡por raro que suene!): la lluvia. Y es que el litoral cantábrico, una costa acostumbrada a inviernos nubosos y chaparrones diarios, ha experimentado unos de los diciembres más secos de los últimos años (y fríos, dicho sea de paso). Sin embargo, hay personas que están hechas para afrontar sin rechistar estos climas duros e ingratos, que ahuyentan a visitantes más acostumbrados a condiciones más favorables, más fáciles, más llevaderas. Una de estas personas capaces de avanzar sin freno contra la adversidad es Susana Ruiz, vieja conocida de nuestro blog y experimentada montañera que, año a año, demuestra con sus retos que no hay clima ni condición que le impida volar hacia sus sueños: ni siquiera, por supuesto, su diabetes tipo 1.

Susana debutó en esta enfermedad a los 11 años, curiosamente en Navidad. Desde esta temprana edad le tocó habituarse poco a poco a las restricciones y responsabilidades propias de las personas con diabetes. Pero lo hizo siempre con la mentalidad positiva que la caracteriza y con esa actitud constructiva, de ir ideando proyectos y retos cada vez más ambiciosos, que la ha llevado poco a poco a convertirse en una referente para pacientes con diabetes de toda España.

Hoy volvemos a estar con ella para que nos cuente sus impresiones con respecto al año que comienza, sus próximos planes de entrenamiento, su ciclo de charlas y conferencias en asociaciones de toda España y, por supuesto, su Reto 2017: Mongolia , para recorrer las Montañas Altai de más de 4000 metros de Altitud y el Glaciar de Potonin.

Hola Susana, toca protocolo en primer lugar: Feliz Año Nuevo. ¿Qué tal la Navidad? ¿Cómo llevas la gestión de banquetes y comilonas propios de estas fechas y el buen control de tus glucemias?

¡Feliz año a vosotros también, la Navidad especial porque he sido tía! Así que genial. Las fiestas en familia, con amigos y sin dejar de ir a correr. Nunca me han preocupado las comilonas porque me controlo bastante y aunque siempre se come algo más lo compenso saliendo a hacer deporte.

Todas las navidades tengo presente que fue la fecha en la que debuté en diabetes, el turrón sin azúcar lo tomé en un hospital hace veinticuatro años, pero aunque fuese duro entonces, también me siento orgullosa de que aquella niña asustada por la enfermedad haya sido capaz de evolucionar, de vivir con ella y de seguir persiguiendo sus sueños. Me acuerdo de muchos niños/as que están en el hospital en estas fechas.

Año nuevo, retos nuevos. ¿Cuáles son tus tres propósitos para 2017?

Seguir disfrutando de todas las experiencias que me esperan, no sólo a nivel aventura en Mongolia sino en las charlas, intercambiando experiencias y otro tipo de experiencias.

Por ser más concreta, correr mi tercera media maratón a finales de Abril.

Empiezas este mes con tu ciclo de charlas por toda España. “Los sueños no tienen cima”. ¿Cómo animarías a asistir a tus conferencias a los socios y socias de las distintas asociaciones? ¿Cómo les convencerías?

En las charlas cuento la historia que me hubiese gustado escuchar a mí con once años cuando debuté en diabetes.  Que los sueños no tienen cima, que aunque tengamos diabetes, ésta nos tiene que ayudar  a ser más fuertes y perseverantes para perseguir nuestros sueños, para aprender a conocer más nuestra enfermedad, para ser más felices. Debe ser una motivación. Además van a disfrutar con los vídeos de las expediciones hechas hasta ahora: Nepal, Groelandia, Kilimanjaro, Elbrus… También vamos a pasar un rato agradable  juntos y aprender.

¿Has hecho algún cambio en tus entrenamientos para este año? ¿Qué tienes planeado para el arranque de temporada?

Prepararme medias maratones me ayuda a tener una continuidad en el running y a seguir un plan de entrenamiento concreto. También voy a nadar y sobre todo montaña.

En principio sigo haciendo lo mismo, quizá incrementaré algo más correr por monte. Y por supuesto, visitaré Pirineos.

El año la mala suerte te impidió coronar el Elbrus. ¿Sigues con la espina clavada? ¿Las Montañas de Altái te supondrán una redención para esa deuda pendiente?

Fue el tratamiento nuevo de insulina que me habían prescrito, no fue el idóneo para mí.  De hecho a la vuelta  de Rusia cambiamos el tratamiento. Mis glucemias no eran seguras ni apropiadas para llevar a cabo una actividad física y mi cuerpo estaba agotado, no tenía fuerzas. No voy a negar que me hubiese gustado alcanzar la cima del Elbrus, claro que sí, para eso te preparas durante todo un año con ilusión, pero creo que de las dificultades y de las experiencias negativas también se saca algo positivo.

Pude transmitir la idea importante de que tenemos que ser conscientes de que la diabetes viaja con nosotros y que en algunos momentos quizá no podamos alcanzar nuestros objetivos, pero no por ello habremos dejado de intentarlo. En esos momentos te tienes que acordar de todo el camino recorrido y de lo que te queda por recorrer. Tomar una decisión adecuada aunque difícil en algunos momentos es duro, pero la montaña seguirá allí para volver y tú habrás vivido igualmente una aventura.

Las  Montañas de Altái suponen un nuevo sueño, una nueva aventura que inició desde el momento en que tomamos la decisión de viajar allí.

Susana Ruiz, rumbo a Mongolia

¿En qué va a ser diferente para ti este 2017 respecto al año pasado? ¿Y, en general, para las personas con diabetes?

Mongolia es una región remota, de pueblos nómadas, diferentes etnias. Esto ya evoca aventura. Vamos a realizar un trekking entre los 3000 y 4000 metros de altitud , recorriendo glaciares, campos de nieve, alta tundra, bosques, cañones fluviales.

No va a ser sólo la ascensión al Pico Malchin de más de 4000 metros sino también un trekking de más de 13 días con caminatas de 6 a 8 horas en altitud. Diferente, sobre todo el aislamiento Mongolia es un país muy poco habitado. Su cultura.

Todas las aventuras son diferentes, todos los retos tienen sus peculiaridades, quizá aquí su climatología cambiante es uno de sus componentes.

¿Con qué apoyo contarás este año para volver a perseguir tus sueños?

Tengo la suerte que me siguen acompañando las mismas entidades que desde el inicio. Seguiremos testando el sistema de Telemedicina Menadiab Mobile y su medidor de glucosa LX Plus, seguiré solventando las hipoglucemias con Gluc Up 15. Contaré con Dexcom G4 para controlar mis glucemias según las tendencias. Y contaremos con el apoyo de un seguro para personas con diabetes de la correduría Barchilon y la equipación de montaña de Altus.

Y por supuesto contaré con mi marido, Carlos Larrechi, Diabético Tipo 3 que además es el autor de todas las fotos de las expediciones, y capaz de soportar mis momentos malos.

Juntos de nuevo en este nuevo proyecto: Mongolia, las Montañas de Altái.

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