Productos “sin” que pueden no ser tan saludables

Ahora que se acerca el verano llegan los helados, los refrescos, esas tardes soleadas rodeadas de productos frescos y agradables… pero también llenos de azúcar. El azúcar es un estimulante adictivo que es mejor evitar, ya no sólo para controlar la línea. Como bien dice el dicho, “¡Es mejor prevenir que curar!”.

No tenemos que dejarnos engañar, muchos productos amparados bajo el rótulo “sin azúcar” pueden resultar no ser necesariamente más saludables. Esta llamativa etiqueta incentiva la venta de estos artículos, sobre todo en esta época de prendas más ligeras, con la consabida -y temida- “operación bikini” en la mente de muchas personas. ¿De qué productos hablamos?

 La opción más corriente para evitar los cuantiosos azúcares de los refrescos (entre 30-40g de azúcar por lata), son los refrescos light. A pesar de no tener azúcares, un estudio publicado en The American Journal of CLINICAL NUTRITION sugiere que el consumo habitual de refrescos con edulcorante artificial puede aumentar hasta en un 67% el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Además, según otro estudio publicado en Diabetes Care también aumentan  las probabilidades de desarrollar síndrome metabólico, la conjunción de varios factores de riesgo en un individuo que incrementan el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o diabetes tipo 2.

 Para refrescarnos -y darnos el gusto- otras veces acudimos al delicioso helado. Las opciones sin azúcar son difíciles de encontrar en chiringuitos y puestos callejeros, pero eso no debería ser motivo para negarnos un capricho puntual. Sin embargo, ¿cuán sin azúcar son los sin azúcar? Depende de la marca. Según la calculadora nutricional de Google, nutrida de la base de datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, un helado de vainilla común en general contiene entre 20-21g, mientras que algunos helados con la etiqueta “sin azúcar” se sitúan en un rango de 6,3g (cremoso de limón) y 22g (sandwiches de nata). Por tanto a la hora de seleccionar un “sin azúcar”, es mejor cerciorarse y mirar bien la etiqueta. Un buen sustitutivo para los clásicos helados son los de yogurt, que apenas contienen 1,5g.

 Las galletas son un producto muy a mano para cualquier situación, pero pueden ser engañosas con respecto a los “sin”. Investigando distintas marcas por Internet, calculamos que la mayoría de las galletas “normales” contienen una media de entre 25 y 35 gramos de azúcar por cada 100. Con las “sin azúcar” encontramos datos muy dispares; algunas galletas con esta etiqueta pueden llegar hasta 18 gramos por cada 100 gramos, sin embargo otras marcas sí que se ajustan más a su rótulo y contienen menos de 1 gramo por cada 100. ¡Hay que leer las etiquetas!

Teniendo ahora desmentidos ciertos mitos sobre los productos sin azúcar, solo nos queda disfrutar de un dulce y agradable verano, y tomemos la elección que tomemos a la hora de refrescarnos o darnos un pequeño capricho, recordemos la regla de oro: ¡consumir con moderación, y calculando los gramos de carbohidratos ingeridos!

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