La diabetes, una asignatura extra en los exámenes finales

Los estudiantes llegan a final de curso, al último tramo de su trayecto lectivo, a la meta  de un recorrido que les ha mantenido en tensión desde septiembre, y a esa palabra tan agónica que lleva meses pendiendo sobre sus cabezas cual espada de Damocles: EXÁMENES. Para muchos significa angustia, miedo, y un nudo en el estómago por no haber llevado el temario al día; mientras que aquellos y aquellas que se han organizado bien durante el curso tienen la presión añadida de no ver sus esfuerzos dilapidados por un lapsus, un bloqueo repentino o, simplemente, un mal día. Pero hay una palabra que engloba tanto a unos como otros: ESTRÉS.

Ya tenemos por tanto el cóctel ineludible que los estudiantes se toman cada año por estas fechas: el estrés de los exámenes. Es algo que les toca vivir y que tienen que afrontar por su cuenta, no hay duda, pero eso no significa que no puedan tener en cuenta una serie de consejos que les sitúen en mejor posición en la parrilla de salida, para no sucumbir al estrés y verse arrastrados a una situación de ansiedad. Si además, el estudiante padece diabetes, el riesgo se agrava y la necesidad de tomar precauciones se hace aún más evidente.

Y es que las situaciones de estrés predisponen al cuerpo a prepararse para disponer de suficiente energía, hacen caer los niveles de insulina y elevar los de glucagón y epinefrina y, como consecuencia, aumenta el volumen de azúcar en sangre. Por otro lado, hay que entender que para estos estudiantes la diabetes viene a ser como una asignatura extra, la más exigente de todas: requiere cuidados diarios, seguimiento escrupuloso del tratamiento, vigilancia frecuente de las glucemias, control en la alimentación y regularidad en la actividad física…

Por tanto, los estudiantes que padecen esta enfermedad tienen un examen diario que no pueden dejar de atender, con el estrés añadido que ello supone y el círculo vicioso que se genera: el control de la diabetes durante los exámenes estresa al alumno, que como consecuencia encuentra más difícil el control de su glucemia, lo que a su vez le crea más estrés… ¿Significa esto que la resignación es la única alternativa que tiene el paciente en estas situaciones? ¡Ni mucho menos! El estrés es una respuesta del cuerpo para hacer acopio de energía y afrontar situaciones exigentes y, por tanto, no puede eliminarse, pero puede y debe controlarse.

4 Consejos para controlar el estrés durante los exámenes

  1. Organización. A veces, el simple hecho de anotar en un papel los temas a estudiar ayuda a ver la realidad con perspectiva, y darse cuenta de que la travesía de los exámenes es más asequible de lo que podía parecer. Además, tener la oportunidad de tachar con el boli tareas pendientes es siempre un gustazo y una dosis de relajación.
  2. Alimentación. No descuidar tu nutrición y mucho menos la comida más importante del día. Hay estudios que sugieren que un buen desayuno con proteínas y grasas ayuda a controlar mejor los niveles de glucosa a los pacientes con diabetes. Y es conveniente tener siempre a mano una buena dosis de glucosa por si acaso acecha en las cercanías una bajada de azúcar. Un plátano o una solución de glucosa de rápida absorción como Gluc Up 15 deberían ayudarte a salir de un posible apuro.
  3. Postura corporal. Mantén la espalda erguida y apoyada en el respaldo, y procura levantarte por lo menos cada hora para estirar las piernas y evitar agarrotamientos.
  4. Volviendo al primer punto, organización, lo mejor será empezar a planificarte lo antes posible para disponer de un plazo más largo. El recuerdo de lo estudiado será mayor si se distribuye en dos semanas que en tres días, y también controlarás mejor el estrés.

Con estos consejos en la mochila, ya sólo nos queda una palabra por decir: ¡SUERTE!

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