Errores habituales (más de lo que crees) al medir la glucemia

Lo has realizado tantas veces que se ha convertido en un acto casi tan reflejo como el respirar. A la espera de que los sistemas de medición continua terminen de implantarse, medir la glucemia con el clásico sistema de glucómetro y tiras reactivas  es una de esas tareas tan imprescindibles para un paciente con diabetes, tan necesaria y tan presente en sus rutinas diarias, que ni siquiera ocupa un lugar en la agenda, tan habitual que los pinchazos ya ni duelen.

Y, sin embargo, no es un acto reflejo. Medir la glucosa en sangre es una actividad consciente que responde a una planificación y requiere un mínimo de concentración para no cometer errores. Forma parte de tus operaciones diarias, tus cálculos programados e inflexibles, para calcular cada procedimiento que pueda afectar a tu diabetes (comida, dosis de insulina, actividad física…).

¿Quiere decir esto que los errores al medir la glucosa en sangre no son posibles? Nada más lejos de la realidad. Hay algunas equivocaciones que suelen cometerse y son más frecuentes de lo que muchas personas creen. Por ello, conviene tener una serie de pautas en cuenta si se quiere evitar una lectura equivocada de la glucemia que desemboque a posterior en una mala decisión sobre la dosis de insulina.

  • Lávate las manos a conciencia antes de tomar la medición. Si quedaran restos de azúcares entre los dedos tras una comida, los valores mostrados por el glucómetro pueden verse alterados, ofreciendo una lectura más alta de la real. Esto se denomina el síndrome de los dedos dulces.
  • De modo opuesto, después de lavarlas, recuerda secarlas muy bien. Si estuviera húmeda la gota de sangre podría diluirse y mostrar un valor más bajo del real.
  • Intenta que las manos estén calientes o al menos templadas, para facilitar la extracción de la gota de sangre del dedo.
  • Busca los laterales de los dedos para reducir el dolor del pinchazo y evitar perder sensibilidad en la yema. Alterna entre varios dedos para evitar castigar una zona en exceso.
  • Una vez tomada la medición, recuerda anotar el dato en un cuaderno (o dispositivo electrónico); aunque tu glucómetro probablemente guarde el dato y puedas descargarlo en otro momento, te ayudará a tener un control más estricto de tus niveles glucémicos.

En cualquier caso, si eres un paciente con experiencia y llevas años cargando a la perfección con tu mochila diabética, seguro que no necesitas que te las recordemos, pero quizás venga bien tenerlas en cuenta a la hora de educar a los “debutantes” más jóvenes. Si, por el contrario, estos errores son nuevos para ti, bien por desconocimiento previo o porque acabas de debutar, interiorízalos bien para evitar errores al medir tu glucemia.

Nuestro primer consejo en estos casos, sin embargo, siempre es el mismo: si tienes dudas sobre cómo medir tu glucosa correctamente, no tengas reparo en consultar a tu especialista médico o educador/educadora en diabetes. Ellos podrán explicarte los pasos al detalle y corregir en primera persona las posibles equivocaciones que cometas.

Pero los tiempos avanzan y la ciencia también, y cada vez son más los pacientes con diabetes que dan el salto a los sistemas de medición continua. Sistemas que, aparte de prevenir estos errores, ofrecen una información mucho más completa y actualizada.

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