Érase una vez en Groenlandia… con diabetes

Groenlandia es uno de esos lugares inhóspitos y extraños, hostiles y atrayentes a partes iguales,  tan distintos a todo lo que conocemos, que no puedes alcanzar a entender hasta que no viajas hasta allí y lo ves con tus propios ojos. Susana Ruiz había pasado toneladas de páginas sobre la isla, había visto docenas de vídeos y había escuchado a muchos expertos hablar sobre las maravillas y las sobrecogedoras fuerzas naturales de esa formidable masa helada a la que Erik el Rojo bautizó como tierra verde, con posibles fines propagandísticos.

Sin embargo, no fue hasta que puso su pie en la isla, cuando finalmente pudo empezar a comprender el poder y energía que contiene este gigantesco país, plagado de maravillosos paisajes e impresionantes parajes. Era un reto muy duro e inspirador el que Susana tenía por delante, cuando partiendo de Narsarsuaq recorría los primeros pasos de su aventura más dura… Supongo que no será necesario presentar a Susana Ruiz a estas alturas, pero por si acaso, dejémoslo en que es una experimentada montañera con grandes desafíos completados a sus espaldas, como el Kala Pattar en el Himalaya y… ¿hemos dicho que tiene diabetes? Una condición física que a muchos podría asustar o intimidar, a ella le supone todo un estímulo para avanzar en las particulares pruebas que se impone para demostrar lo que sigue empeñada en demostrar: que no hay límites con la diabetes.

Recorriendo el Valle de las Mil Flores experimentaba una leve sensación de congoja al verse rodeada de un paisaje tan solemnemente poderoso. Pero contaba con la ventaja de ser una persona que controla su diabetes, y no al contrario. Y para combatir posibles sorpresas en sus niveles de glucosa tenía siempre a mano un par de sticks de Gluc Up 15. El glaciar de Kiatuut dejó paso a la pequeña población de Narsaq.

Se fueron sucediendo duras jornadas de trekking con pernoctaciones en los campamentos de Kuusuaq, Isla de Uunartoq y Tasermiut. Recordará con cariño los pueblos de Nanortalik, Qaqortoq e Itelleq Killeq, tanto por las increíbles travesías a pie rodeada de espectaculares paisajes, visitando colosos como el Glaciar Indlandsis.

Una ruta por la Groenlandia Salvaje no podría estar completa sin unas intensas jornadas de kayak por la imponente Bahía de los Icebergs, surcando sus gélidas aguas acompañada de la compañía más majestuosa posible: la de las ballenas boreales. Para degustar una pizca lo que vivió Susana Ruiz a lo largo de su reto 2014 os dejamos con algunas de las fotos más espectaculares de su viaje.

Susana en el glaciar Inlandsis Susana Ruiz con la bandera del reto Ballena boreal Bahía de los icebergs Aurora boreal

¿Os siguen quedando dudas de que la diabetes no os debe suponer ningún límite para perseguir vuestros sueños?

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