El Camino de Santiago con niños, alternativa para las vacaciones de verano

El Camino de Santiago puede ser una buena alternativa para viajar con niños. Algunos lo consideran una peregrinación espiritual, otros una peregrinación religiosa, para otros es un reto físico… Lo que está claro es que son unas vacaciones rurales donde los niños pueden aprender a relacionarse y hacer amigos en un ámbito natural alejado del bullicio diario, ajetreo y la tecnología actual. Además, caminar es una actividad física sin impacto para las articulaciones y con múltiples beneficios para la salud.

Aparentemente habrá muchos niños que no encuentren ningún atractivo en este tipo de viajes por ello hay que motivarles con tiempo, presentárselo como un reto a conseguir. Contarles la intención meses antes como si fuera una aventura puede aumentar su interés. Las caminatas son de decenas de kilómetros y es probable que un niño no esté acostumbrado a realizarlas, un entrenamiento previo al viaje puede ayudar a que el niño se habitúe a andar largos períodos de tiempo.

El Camino Francés es el más recomendable para recorrerlo con niños ya que cuenta con un mayor número de alojamientos y servicios. Además es el más transitado y los niños podrán relacionarse con otros niños haciendo más llevadero el trayecto. Las etapas rondan una media de 25km en cada una de ellas, se aconseja que cuando se hace el Camino de Santiago con niños se reduzcan las distancias a unos 10 kilómetros por etapa y siempre estando atentos para descansar frecuentemente.

Un consejo para todos los peregrinos, no sólo para quienes viajan con niños, es realizar las caminatas desde primera hora de la mañana para parar durante las horas de más calor. Por descontado dar suficiente importancia a la hidratación, beber mucha agua y echarse crema solar es indispensable para las caminatas. Así como alimentarse correctamente y descansar.

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