Cómo hacer una barbacoa saludable con verdura y pescado

Los cielos despejados y las temperaturas amables invitan a buscar actividades fuera de casa a todas horas y, desde luego, despiertan las ganas de juntarse entre amigos y organizar planes para comer. Y si hay un plan gastronómico que puede considerarse el rey del verano, este es sin duda la barbacoa. El humo flotando sobre la parrilla, el olor a comida en plena cocción, la brisa soplando entre los aires mientras fluyen las conversaciones y anécdotas del verano… ¿Verdad que resulta tentador?

Puedes pensar que la barbacoa va intrínsecamente ligada a la comida grasienta y a una ingesta desmedida de calorías, pero con algunas sustituciones y consejos puede adaptarse perfectamente a aquellas personas que necesitan cuidar su dieta o que, simplemente, prefieren optar por una alternativa culinaria más saludable sin renunciar al fabuloso plan de comer en la naturaleza.

  • Incluye verduras y hortalizas como entrantes, y no escatimes en ellas. Tardan menos en hacerse que la carne, y si preparas una buena cantidad te habrás saciado bastante antes de que lleguen los platos más fuertes. Escoger verduras no implica, ni mucho menos, renunciar al sabor; puedes usar espárragos verdes (ricos en potasio y vitaminas C y K, entre otras), berenjena (potasio, magnesio, fósforo, vitamina C…), pimientos (vitaminas C y B6), mazorcas de maíz (con muchos hidratos, y vitaminas A, B1, B2, B3… entre otras)…
  • Utiliza carnes menos grasasEn lugar de ir a las costillas de cerdo y a las salchichas, puedes comprar pechugas de pollo o de pavo, u optar por el conejo, la perdiz o la ternera blanca.
  • No te olvides del pescado. El pescado puede ser gran amigo de las barbacoas, aunque recuerda elevar un poco la parrilla para evitar que se queme. Nadie se resistirá a unos lomos de salmón a la parrilla, o bien escoger pescados enteros de menor tamaño como la caballa o las típicas sardinas.
  • Evita los aliños industriales. Controlarás mucho mejor los alimentos que ingieres si dedicas unos minutos a preparar uno o dos aliños a mano. Con ingredientes tan básicos como aceite de oliva, limón, ajo, vinagre, guindillas y especias como el orégano, la pimienta o el pimentón podrás crear aliños deliciosos y con las cantidades de ingredientes que tú desees.
  • Para beber, mejor agua. Mejor que tomar refrescos u otras bebidas será llevar una nevera portátil llena de botellas de agua. Es más saludable, no tiene calorías, te ayudará a digerir mejor la comida… ¡y no hay nada mejor para refrescarse ante el calor del verano!

¡No hagas barbacoas cada semana! Aunque se trata de un plan muy divertido y logres hacerlo más saludable de lo habitual, no deja de ser un evento en el que se come más de lo habitual, y nuestro organismo puede acusarlo, especialmente en el caso de paciente con diabetes, dado el control estricto que han de llevar sobre los carbohidratos ingeridos. A tal efecto, será de máxima utilidad llevar una cuenta de las raciones de HC ingeridas en la barbacoa, utilizando para ello la tabla de equivalencias de Fundación Para la Diabetes. Por tanto, siempre que tomes las precauciones adecuadas para hacer un plan más saludable, no abuses de las barbacoas y seas escrupulosamente cuidadoso con el fuego y respetuoso con el paraje natural, podrás disfrutar sin problemas de uno de los planes más sabrosos del verano. ¡Que aproveche!

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