¿Afecta el calentamiento global al aumento de casos de diabetes tipo 2?

Ya ha llegado la primavera, esa época del año en la que las serenatas de estornudos y narices sonándose forman parte de la banda sonora normal de la calle. Las alergias vuelven a visitarnos con el buen tiempo, y este año vienen más cargadas y agresivas que nunca debido a la contaminación y el cambio climático. Recientemente la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) ha ligado el aumento de casos de alergia respiratoria al incremento de temperaturas y niveles de CO2. Por desgracia no se detienen ahí las consecuencias que el calentamiento global está teniendo en la salud de más y más personas, y la diabetes tipo 2 también podría estar en el blanco de sus efectos.

Un reciente estudio desarrollado por el Centro Médico de la Universidad de Leiden ha puesto de manifiesto la posibilidad de que el cambio climático esté impactando en el aumento de casos de diabetes tipo 2. Por supuesto, son muchos los factores de riesgo que contribuyen a este incremento en la incidencia de la enfermedad y los datos del estudio son puramente observacionales. Sin embargo, según las investigaciones cada aumento de un grado centígrado en el calentamiento global ha ido aparejado a un aumento del 0,17% en la prevalencia de intolerancia a la glucosa y del 0,0314% en la incidencia de diabetes tipo 2 (ajustada por edad).

¿Existe correlación entre diabetes tipo 2 y cambio climático?

La hipótesis del estudio nace a partir de la interacción entre la temperatura y el tejido adiposo de los mamíferos. Cuando hace frío, el cuerpo quema grasa para producir calor, lo cual aumenta el gasto de energía del organismo y, por tanto, se consume un mayor volumen de glucosa. Por tanto, las temperaturas bajas contribuyen a unos menores niveles de glucemia y una consecuente reducción en el riesgo de contraer diabetes tipo 2.

Por tanto cabe pensar que, por oposición, el aumento de las temperaturas podría estar relacionado con un aumento en los casos de diabetes tipo 2. Todavía quedan más estudios para confirmar esta hipótesis, ya que este estudio no tiene base para establecer una relación causal entre ambos factores.

Optemos por la prevención

Este nuevo factor potencial en la diabetes tipo 2 no hace sino aumentar la necesidad de extremar las medidas de prevención. Al tratarse de una patología muy asociada a factores ambientales y hábitos poco saludables, es posible adoptar una serie de rutinas para reducir el riesgo de contraer la enfermedad.

Por suerte, cada vez tenemos más estudios que muestran la fuerte relación entre la actividad física y la prevención de este tipo de diabetes, y por supuesto adoptar una dieta saludable (pero provista de todos los nutrientes que necesitamos) también será un factor determinante para minimizar las  posibilidades de diabetes tipo 2, obesidad y otro tipo de afecciones relacionadas.

Compartir: WhatsApp