10 preguntas para una deportista 10: Susana Ruiz en el Kilimanjaro

Antes de cerrar 2015, no podíamos perder la oportunidad de volver a estar con nuestra montañera favorita, Susana Ruiz Mostazo, para que nos cuente de primera mano los pormenores de su Reto 2015: El Kilimanjaro, y cómo, una vez más, ha demostrado que la diabetes no pone techos a sus metas.

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¿Qué se siente al tocar el techo de África?

Una emoción y felicidad enorme, es algo especial, no olvidaré nunca el momento el que vi por primera vez el Pico Uhuru (que significa libertad). Literalmente, ¡empezamos a saltar de alegría!

¿Cuál es la principal dificultad del Kilimanjaro?

La altitud. Son casi 6.000 metros, también la ruta que hicimos Ruta Machame tiene pasos complicados como la Breakfast Wall y unos desniveles muy importantes a solventar día a día. ¡La última jornada es muy larga! El día 22 octubre anduvimos durante casi 7 horas, llegamos al campamento de altura hacia las 17h, descansamos unas horas y a las 23h nos levantamos para comenzar la ascensión (con apenas unas horas de descanso). Tras casi 8 horas llegamos a la cima, luego nos esperaban otras casi 4 de bajada hasta el campamento y otras 5 hasta el siguiente campamento. Llegas exhausto físicamente, pero mentalmente feliz. No hay infraestructuras de refugios por lo que todo lo necesario se portea, se duerme en tiendas de campaña. Una de mis preocupaciones era que, a diferencia de Nepal, durante el recorrido no había posibilidad de adquirir ningún complemento alimenticio o bebida. Es una ascensión, no un trekking. Estás en mitad de un paisaje volcánico envuelto por la niebla. Es algo muy auténtico, he vuelto enamorada de esta montaña.

Describe la experiencia en un tuit.

La montaña aislada más alta del mundo, inmensa, escondida tras la niebla con un volcán, te permite divisar la grandeza del continente africano.

¿Sentiste que tu diabetes fuera una carga demasiado pesada en algún momento?

Jamás, siempre es una motivación para seguir adelante, para aprender y para superarme a mi misma.

¿Mantuviste bien controlados tus niveles glucémicos?

Los objetivos fueron los mismos que en retos anteriores, glucemias entre 150 y 200. Hay que dejar claro que esto sólo lo mantengo durante los retos, durante el resto del año los objetivos son mantenerme entre 80 y 110. Lo importante es estar bien el resto del año para poderme permitir estar un poco más alta durante unos días por seguridad.

¿Necesitaste solucinar alguna hipoglucemia?

Sólo tuve un momento crítico, precisamente el día de la ascensión pero ya en la bajada al campamento de 3.500 metros. No recargué bien mi glucógeno porque mi estómago estaba exhausto, pero lo pude solventar con Gluc Up 15 y barritas energéticas.

Me dio un bajón de fuerzas muy rápido, llovía, estaba destemplada…cansada por el esfuerzo, pero enseguida me vine arriba y conseguí sobreponerme.

 ¿Los equipos de telemedicina respondieron bien en el clima africano?

El glucómetro LX Plus Y el medidor continuo Dexcom funcionaron de nuevo correctamente. Los datos los envié dos veces durante el recorrido y no hubo problema. Ahora tengo que sacar las gráficas y extraer conclusiones.

Susana Ruiz, camino al Kilimanjaro

 Antes del Kilimanjaro realizasteis una ascensión al Monte Meru. ¿Por motivos de aclimatación o también fue una excursión especial en sí misma?

Algo que nos preocupaba del Kilimanjaro era que la ascensión a casi 6.000 metros se hacía demasiado rápida, por eso decidimos realizar otra ascensión para conseguir una mayor aclimatación. El Monte Meru es más técnico, con sus 4.566 metros de altitud.

Una auténtica maravilla de montaña, en su final había una trepada con una caída muy pronunciada y las vistas desde su cima eran impresionantes, se veía un manto de nubes y al fondo el Kilimanjaro. Es una montaña que merece la pena por sí misma, pero también nos sirvió para aclimatar.

¿Cuál fue el momento más mágico de toda la aventura?

Sin duda, el camino que recorre Stella Point, que está a unos 5.700, hasta la cumbre. Es prácticamente llano, unos 200 metros de desnivel y una vez que ves este punto sabes que casi has llegado. Coincidió con el amanecer y. además de ser un regalo para los ojos, también lo fue para nuestros cuerpos, que llevaban acumulado mucho frío en la noche.

Durante la ascensión también hubo momentos muy especiales, como cuando ibas dejando a las nubes por abajo y veías el horizonte.

Y ya que cerramos 2015, toca preguntar… ¿cuál será el reto 2016?

Hemos hecho dos propuestas pero aún están sin aprobar. Una sería el Círculo Polar Ártico; otra, Travesía en Lofoten; y la tercera, alcanzar el techo de Europa: el Elbrús. No podremos ir este año a Nepal, pero esperamos que salga adelante el Reto 2016. Y ya tenemos cerradas varias charlas para el año que viene:

  • 23 de enero: Cartagena.
  • 12 de marzo: Donosta.

¡Estáis invitados!

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