La diabulimia, un desorden alimentario asociado a la diabetes

La diabetes es una enfermedad que, en países desarrollados, cuenta con recursos e información suficiente para que los pacientes puedan controlarla. Sin embargo, no deja por ello de ser una enfermedad grave y, como tal, lleva asociadas una serie de complicaciones que pueden llegar a ser muy peligrosas.

Ya hemos hablado muchas veces de las hipoglucemias, del pie diabético, de la retinopatía… pero hay otras complicaciones asociadas que, quizás por infrecuentes, no gozan de la misma visibilidad. Es el caso de la diabulimia, un desorden alimentario íntimamente ligado a la diabetes tipo 1.

Si la anorexia se caracteriza por una restricción en la ingesta alimentaria y la bulimia nerviosa por atracones recurrentes seguidos de conductas compensatorias inapropiadas, la diabulimia estaría asociada a una restricción en las dosis de insulina con la consecuente pérdida de peso, ya que la glucosa ingerida se expulsaría por la orina en lugar de ser procesada por el organismo.

Del mismo modo que quienes padecen bulimia tienden a provocarse vómitos tras las comidas, la diabulimia lleva a reducir o eliminar las dosis de insulina, poniendo gravemente en riesgo la salud, ya que se impide el paso de la glucosa a las células y la irrupción del correcto tratamiento de diabetes puede dar lugar a complicaciones.

Al igual que en el caso de otros trastornos alimentarios, el problema suele originarse en la adolescencia y puede residir en una baja autoestima y presiones sociales que deriven en una obsesión por no engordar, acompañada muchas veces de episodios de ansiedad o depresión. Aunque actualmente no se considera una enfermedad como tal, ya existen movimientos asociativos para cambiar esto.

A pesar de hacer obtenido cierta visibilidad en últimos tiempos, sigue tratándose de una complicación con poca “prensa”. Y eso que ciertos estudios sugieren que no es un problema tan aislado como pudiera parecer, estimando que hasta un 40% de mujeres con diabetes tipo 1 entre 15 y 40 años han restringido en algún momento sus dosis de insulina para perder peso.

En ocasiones, según indicaba Elsa Espinosa, psicóloga de la Asociación de Diabetes de Tenerife, las señales de la diabulimia no son tan evidentes. Explica la importancia de que las personas del entorno del paciente con diabetes esté al tanto de los posibles síntomas para acudir en su caso a profesionales cualificados. Éstas son algunas de esas señales:

  • Hemoglobina glicosilada consistentemente alta.
  • Hospitalizaciones frecuentes por cetoacidosis diabética.
  • Resultados de controles de glucemia poco fiables o ausentes.
  • Menstruaciones irregulares o inexistentes.
  • Fluctuaciones de peso injustificadas.
  • Insatisfacción con su imagen corporal.
  • Patrones irregulares de alimentación.
  • Malestar al tener que inyectarse insulina con gente a su alrededor.
  • Acopio de alimentos.
  • Falta de conciencia del problema y de constancia en las citas médicas.
  • Depresión, ansiedad, cambios de humor, fatiga…

Si quieres profundizar más en este desorden alimentario asociado a la diabetes, te recomendamos este artículo de Fundación para la Diabetes.

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